El jueves 15 de febrero estaba en la espera de la consulta de mi querido Pancho Santillán, mi cirujano. Entre la paciente que marchó y yo que tenía que entrar ya había pasado media hora. Escuché funcionar la impresora y también escuché que le pasaron un llamado. Lo miré a Salva y le dije: "estoy segura de que son mis estudios patológicos lo que están imprimiendo".... Salva me miró con descreimiento pero a mi me temblaban las piernas. Me invadió esa sensación mezcla de miedo, ansiedad e incertidumbre... Exactamente lo mismo que sentí el 17 de agosto, solo 6 meses antes, cuando escuche mi nombre por primera vez en esa consulta.
"Pasa Andrea"
Caminé por el pasillo y aunque mi rutina es mirar a los ojos a Francisco, esta vez miré su escritorio y vi dos hojas impresas. Creo que debía haber mirado sus ojos porque me hubiera dado cuenta de lo que estaba pasando con solo descubrir su mirada: estaba emocionado.
Una emoción diferente. Contenida pero sentida. Me miró y me dijo: "Bueno Andre, tengo el estudio patológico, me lo acaban de pasar... Las noticias son buenísimas, tan buenas que tuve que llamar a los patólogos para confirmarlo antes de decirte que hay una remisión completa de la enfermedad y esto pasa en un porcentaje muy bajo, hablamos de un 20 o 30% de los casos..."
Ya no escuché mas. Solo le pregunté si podía llorar... Pero estaba tan en shock que no me salieron las lágrimas. Fue en ese instante en el que a pesar de ser prudente como todo esté tiempo, me sentí enorme, inmensa... Llena de vida...
Cruzamos la puerta de salida y el corazón me latía a mil. No sé, no me acuerdo si fue en el piso 6 o en planta baja, pero si me acuerdo que rompí a llorar abrazada a Salva. Mi Salvador. Nunca mejor dicho.
Compartimos la noticia en la intimidad. Salí de la consulta de Pancho sabiendo que tengo que hacer radioterapia y que aún quedaba hablar con Enrique, mi oncólogo. Esto no es un "me curé, chau hasta luego...." Esto es un tratamiento muy largo y eso lo tuve siempre claro.
Fuimos directo a buscar el resultado a patología e inmediatamente le pase la novedad a Enrique. La respuesta de Whatsapp fue "que grande carajo"... Que grandes ellos que me salvaron la vida...
Todo fue rápido. Ese mismo jueves ya tenía la orden para seguir en fundaleu con el tratamiento y comenzar así está fase para cerrar el ciclo. Y el viernes por la tarde tocó "recomenzar".
Pasaron 6 meses. Largos, eternos... Y hoy, aunque se que le debo a cada santo una vela, toca agradecer fundamentalmente a mi Salva y a mi Noa que no me dejaron tirada en esta lucha, y dejaron su vida en España para salvar la mía aquí.
Pero tambien toca agradecer a TODOS los que han hecho este camino con nosotros, dándonos apoyo, contención, amor, buena energía, un hombro en el que llorar y unas orejas para escuchar... A Sarita, quien sostuvo mi mano con la suya diciéndome que quien dijo que en Punta del Este no se lloraba... A mí hermano, quien me dio un abrazo interminable aquella vez que fui a su casa llorando para decirle que me quería ir a morir a mi casa.... A mí madre, quien con su santa sopa de vitina intentaba curar mis males... A todos los que me incluyeron en cadenas de oración... A los que activaban el protocolo de mensajes positivos cuando me notaban baja de ánimo... A todas las notas, fotos, regalos, dibujitos y mensajes.... incluso unos minutos del concierto de Rozalen... Gracias gracias gracias...


Todos y cada uno de estos momentos están grabados a fuego en mi alma, porque si pude salir adelante ha sido gracias al amor incondicional porque sin lugar a dudas vuestro cariño NOS hizo mas fuertes...
(Gracias a mi amiga Pandiella que un día me regaló el vídeo de esta canción de Rozalen... Cuántas verdades juntas que ahora por fin me definen al 100%)
VIVIR
Sabes, hace tiempo que no hablamos
Tengo tanto que contarte
Ha pasado algo importante
Puse el contador a cero
Sabes, fue como una ola gigante
Arrasó con todo y me dejo desnuda frente al mar
Pero sabes, sé bien que es vivir
No hay tiempo para odiar a nadie
Ahora sé reír
Quizás, tenía que pasar
No es justo pero sólo así se aprende a valorar
Y si me levanto y miro al cielo
Doy las gracias y mi tiempo lo dedico a quien yo quiero
Lo que no me aporte lejos
Si alguien detiene mis pies
Aprenderia a volar
Y si miro a todo como un niño
Los colores son intensos
Yo saldré de aquí, si lo creo así
Cuando me miren sabrán
Que me toca ser feliz
Sabes, he pasado mucho miedo
Este bicho es un abismo
Se me cansa el cuerpo
Se me parte el alma y a llorar
Pero sabes, he aprendido tanto, tanto
Esta vida me ofreció una nueva oportunidad
Y ahora sabes el bien que es vivir
No hay tiempo para odiar a nadie
Ahora se reír
Quizás, tenía que pasar
No es justo, pero sólo así
Se aprende a valorar
Y si me levanto y miro al cielo
Doy las gracias y mi tiempo lo dedico a quien yo quiero
Lo que no me aporte lejos
Si alguien detiene mis pies
Aprenderia a volar
Y si miro a todo como un niño
Los colores son intensos
Yo saldré de aquí, si lo creo así
Cuando me miren sabrán
Que me toca ser feliz
Me toca ser feliz
Ahora soy feliz
Porque sé bien que es vivir
Ahora sí que sí
#vuestrocariñonoshizomasfuertes
#remisioncompleta