jueves, 28 de septiembre de 2017

Efectos secundarios

Ayer me dolió la cabeza. Tenía una sensación muy rara, como si llevaba un gorro muy grande a punto de caer o como si tuviera un pañuelo resbalándose por mi cabeza. No sé si me explico.

Hoy por la mañana obtuve la respuesta a tanta rareza. Y aunque esperaba lo que vi, no pensé que pasaría tan rápido. 


El efecto sorpresa me ha jugado una mala pasada. Hoy tenía cita para renovar lo último de mi documentación Argentina y siempre le decía a Salva que no quería salir "enferma" en la foto carnet. Una tontería comparado con todo lo que me (nos) esta pasando, lo sé. Si en verdad lo sé. Pero no me apetecía para nada darme lástima a mi misma. Iba sentada en el colectivo pasándome la mano por la nuca a cada rato... si si... pa exagerada yo pero hubiera sido capaz de pegarme el pelo con boligoma o con moco mismamente para ese trámite... Y al final lo logré: documentación en regla y con pelo. Ahora me importa un pito, como si se cae o me rapo a cero, me da de lado totalmente. 

Ahora mis objetivos pasan por otro lado. Enseguida vendrá el segundo chute y solo pienso en capear el temporal como buenamente pueda. Tengo tres pelos menos pero cojones como melones 😁😁😁😁

#vuestrocariñomehacemasfuerte

Vamos... 💪😉💙


lunes, 25 de septiembre de 2017

Más vale prevenir que curar...

No soy una imbécil ni me considero una ignorante. Tampoco soy una suicida.
Todo el mundo me ha preguntado cómo no fui capaz de darme cuenta de mi tumor. Hoy sin ánimo de justificarme voy a intentar explicar que mi pecado mortal ha sido hacerle caso a los médicos.
Siempre hago revisiones anuales. En España hay unos profesiones incuestionables y otros sencillamente impresentables. Los que no tenemos un seguro de salud privado y dependemos de la Seguridad Social nos jodemos y aguantamos, en ese orden. Quizás en parte porque estamos asqueados de que, para recibir un trato justo en numerosas ocasiones primero tengamos que hacerle una consulta por lo privado para que luego nos cuelen en el hospital. Esto es así.
Pero volviendo a mi enfermedad, yo no tengo culpa de nada. Soy una víctima más de un sistema de salud perverso en el que, para ahorrarle al Estado el coste de una ecografía, nos dan su palabra de que todo está dentro de la normalidad.
Luego de que aquel primer ecógrafo en Buenos Aires me hiciera sentir 100% culpable de mi enfermedad me encontré con dos problemas: tener cáncer y tener culpa.
Por suerte para mi, en este camino he conocido a la Dra. Lucía Beccar Varela. Ella me explicó que uno de mis problemas es que tengo "mama densa".


Para poder explicarles de qué se trata transcribo este artículo de la Clínica Millet de España.

Densidad radiológica mamaria y riesgo de cáncer de mama

Este es un caso clínico que se repite mucho: María tiene 55 años y se ha hecho mamografías anuales a lo largo de la última década. En los informes siempre ponía que sus mamas eran densas pero nadie le explicó que la densidad mamaria reduce la fiabilidad de las mamografías. Cuando el ginecólogo palpó un nódulo sospechoso en su mama le pidió una mamografía y una ecografía que le realizaron el mismo día. En la mamografía, de nuevo, no se veían anomalías pero la ecografía mostró un tumor de 1 centímetro. María le preguntó a su ginecólogo por qué no le había avisado de que las “mamas densas” son más difíciles de controlar con mamografías y este le contestó que no existe un protocolo para vigilar de manera distinta a las mamas densas de las que no lo son.
En las mamas coexisten el tejido glandular –denso- y la grasa – poco densa-. Con el tiempo el tejido graso predomina. La densidad radiológica solo se ve en las mamografías. El 66% de las mujeres jóvenes y el 25% de las postmenopáusicas tienen mamas densas. Las mamografías no detectan el 60% de los tumores en mamas densas  y estos tumores sólo se detectan con ecografías.
Desde julio de 2012 el estado de Nueva York obliga a los radiólogos a que informen a las pacientes de si tienen mamas densas. Aunque los estudios demuestran que la alta densidad mamaria multiplica por 4-6 el riesgode cáncer – más que el riesgo que supone que tu madre/hermana haya tenido un tumor-,  pocas mujeres y médicos lo saben.La asociación de mamografía y ecografía podría multiplicar el precio de los programas de cribado.
Las ecografías y la resonancia nuclear magnética (RNM) mamaria son más sensibles que las mamografías para detectar tumores: detectan 3- 4cánceres adicionales por cada 1000 mujeres con mamas densas. Sin embargo, estas pruebas se reservan  actualmente para casos con alto riesgo familiar de cáncer de mama.
Aunque algunos radiólogos no quieren dar como normales las mamas densas porque  las mamografías pueden equivocarse en hasta el 60% de estos casos, el Colegio Americano de Radiología afirma que no existe suficiente evidencia para cribar a estas pacientes con mamografía y ecografía. El Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología tampoco recomienda que los radiólogos digan a las pacientes con mamas densas que tienen un mayor riesgo de cáncer mamario ya que esto generará más ansiedad en las pacientes y aumentará la prescripción de ecografías para evitar denuncias… medicina defensiva. Otros ginecólogos afirman que las mujeres con mamas densas requieren ser cribadas con ecografías en algún momento de su seguimiento y no creen que vayan a sentir más ansiedad por ello.
Desde el punto de vista económico es probable que el coste derivado de las ecografías sea menor que el ahorro que supondrá detectar más tumores en estadios iniciales.
El debate sobre como cribar a las pacientes con mamas densas se da en unos momentos en los que el valor del cribado del cáncer mamario con mamografías está cada día más cuestionado. Aunque algunas voces recomiendan las mamografías anuales a partir de los 40 años, cada vez más grupos abogan por realizarlas bianualmente a partir de los 50 años.
La semana pasada, en un editorial del British Medical Journal se criticó el que se abogue por el diagnóstico precoz del cáncer mamario sin advertir también que el screening puede generar falsas alarmas y sobre-diagnósticos/tratamientos. Los defensores de las mamografías recuerdan que la mortalidad por cáncer mamario ha disminuido un 30% debido, en parte, a la implementación de programas de cribado poblacional. Sin embargo, olvidan decir que se están diagnosticando/tratando muchos tumores que nunca supondrán una amenaza para la paciente (sobre-diagnóstico).
¿Qué conclusiones sacamos en Clínica Millet de este debate? Vamos a recomendar a nuestras pacientes con mamas radiológicamente densas quese realicen una ecografia adicional para evitar que la densidad mamaria impida el diagnóstico de un tumor inicial."
Luego de leer esto y de saber que mi vida para la Sanidad en España vale menos de 200 euros, me prometí a mi misma que, si bien no soy la única a la que le ha pasado esto, me pongo como meta ser la última a la que los ginecólogos en España, más precisamente los de Planificación Familiar de Sama en Asturias, le han jodido pero bien la vida por evitar el gasto de una eco al colapsado sistema de salud. Pero lo peor es que ni siquiera se han tomado un minuto para explicarme que, por el tipo de tetas que tengo, corría peligro o de al menos aconsejarme que me hiciera una eco en un centro privado. Eso sí, hace tres años se tomaron 5 meses de debate entre unos y otros para decidir si, a mis 45 años correspondía o no cambiarme el DIU ya que tenía síntomas de menopausia precoz. Hay que joderse.

Hoy estoy llena de asco. Hoy me permito largar rabia. Esto NO tiene que volver a pasar. Y entonces leo por todos lados todos los fondos que se recaudan gracias a la beneficencia de la gente y se destinan a la investigación. Esto, vaya  siempre por delante, es absolutamente indispensable y necesario y gracias a ello estoy aferrada a la vida como una lapa, pero me hierve la sangre cuando no se habla de invertir en "prevención". No lo entiendo. Os lo juro que estoy acojonada de verdad. No puede ser que yo lo vea tan claro y quiénes manejen los hilos de la sanidad, NO.

Por eso quiero convertir mi enfermedad en la lucha de concienciar a todas aquellas mujeres que tienen "mama densa" que esto no es un juego, y si así fuera sería el de la ruleta rusa.

Tener cáncer es jodido. Pero aprender a vivir con él y plantarle cara mucho más.

Solo pido compartir y difundir esta entrada. Si es que la ignorancia puede matar, en estos si que vale mas prevenir que curar.

Se me caerá el pelo, vomitaré con cada chute de quimio, perderé la fecundidad, y me sacarán la teta... Pero si algo no estoy dispuesta a perder es mi vida, mi honor y mi dignidad.

#ecoparalamamadensa
#ladelpeloazul
#tengocancerperonotengomiedo
#vuestrocariñomehacemasfuerte
#fundaleu
#vamos
#lamejorcuraesprevenir

P/D: vos, enfermera divina llena de amor que hoy me sacaste sangre en el Mater Dei, que te emocionaste al hablarme de tu  madre y me diste un abrazo infinito, quiero que sepas que no voy a bajar los brazos y que mi lucha evitará que muchas luchen contra esta puñetera enfermedad.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Primera buena noticia

El miércoles tuve cita con mi oncólogo. Cada vez que veo a Enrique tengo esa sensación de visitar a un amigo, donde hablamos de todo y nos echamos unas risas.

Desde el primer momento decidí que, si pongo mi vida en sus manos, al menos tengo que saber más de él y que él sepa más de mi. Esta vez creo que se ha quedado flipando conmigo... Le he contado una idea que surgió en mis noches de insomnio, que contaré más adelante y que surge como una propuesta para agradecer todo lo que hacen por mi, por nosotros, día a día... Pero esa es harina de otro costal.

Cada uno de mis vómitos, de mis llagas en la boca, de mis dolores de cabeza, de mis dolores literales, de mi cansancio y de mi insomnio ha valido la pena. "Estamos empezando recién a planear Andrea... Pero estamos planeando"

En otras palabras, la primera quimio ha dado pequeños buenos resultados. La mirada franca y sincera de Enrique lo decía todo.


Enrique es el Dr. Diaz Cantón. Para saber más acerca de su trabajo podéis visitar su web AQUI

Comenzamos a planear.... primera buena noticia.... Vamos....

💪💙😉



martes, 19 de septiembre de 2017

Dolores literales

No son efectos secundarios. No son daños colaterales de la terapia.
Son los dolores literales del tratamiento.
Desde ayer me duelen todos y cada uno de los huesos, como si me hubiera pasado un tren por encima. No es una contractura ni una mala postura, es dolor de huesos literal y un cansancio extremo que jamás había experimentado.
Hoy Noa me decía que me entendía porque el año pasado, Izan, su compi de cole que entonces estaba en tratamiento de quimioterapia, les contaba que le dolía en sitios no no sabía que podía doler. 
Y con todo lo cansada que estoy para colmo me ha dado insomnio.
No fui capaz de parar en todo el día y mañana se presenta una jornada muy movida.
Creo que es momento de encender Netflix. Comienza mi momento Simuladores anti dolores literales.
Mañana toca visitar al oncólogo. Crucemos dedos. A ver si estos dolores y el insomnio se van de ronda por ahi...
A pesar de todo estoy bien, estoy centrada y estoy fuerte.
Vamos...


sábado, 16 de septiembre de 2017

Vamos...

Esa palabra tan sencilla se ha convertido en mi pequeño ritual diario.
Vamos.
Esta semana que pasó fue rara. Intensa. Mala. Buena. Difícil. Fue el comienzo definitivo de esta etapa que parecía no arrancar.
Vamos.
Y así fue que anduvimos...
En 24 hs. y al mismo tiempo todo pareció acomodarse. Como esas lluvias tropicales que vienen después del huracán. De repente todo encaja. Conseguimos cole para Noa el mismo día que yo empezaba la quimio por la tarde. Coincidencias de la vida pude empezar el tratamiento con la tranquilidad de saber que Noa ya está escolarizada y con una rutina establecida. 
Vamos...
Son las 5 de la tarde y el guardia de seguridad me sonríe. Presento mis papeles y enseguida me llaman. Raúl es quien estará pendiente de mi las próximas dos horas. Agradezco que sea tan amable porque yo estoy hecha un manojo de nervios. Me da el mando de la tele pero no me hace falta. Tengo bajado en Netflix todos los capítulos de Los Simuladores. Conmigo Salva, siempre mi Salva... Mi amor, mi amigo, mi compañero, mi vida entera... Y con nosotros nuestro fiel escudero Luis, que se ha convertido en algo parecido a nuestra sombra.
17 hs. Son en punto.
Vamos...
Por fin comenzamos con el tratamiento.

Mucho, muchísimo me acordé de Izan, el compi de Noa que con 10 años también empezó a dar batalla al Cáncer. Me lo repetí una y otra vez. Si Izan pudo, yo también.
Me lo repetí una y mil veces: tengo cáncer pero no tengo miedo.
Vamos...
Y la vida tiene un poco de todo, ya acomodada viendo Netflix, se me acercó una chica de la recepción porque le sonaba mi nombre y mi cara y resultó que habíamos coincidido en la carrera de Locución hace apenas 17 años atrás. Evidentemente ni yo era tan mala ni ella era transparente porque ambas nos recordamos con cariño y hemos entablado contacto. Gracias totales Ángeles por tanta dulzura y por tu preocupación 💙.
Con la sesión de quimio finalizada, vuelta a casa en relativa calma. Las tormentas surgen cuando menos te lo esperas y esa primera noche post quimio fue una de las peores que recuerdo. 
No puedo. Pero no puedo no poder. Esto está empezando. Vamos...
Esa noche horrible y llena de asco no me la quita nadie. Me levanté como pude a las 7, disimulando lo imposible de disimular. Era el primer día de cole de Noa y no me iba a permitir al menos ayudarla a vestirse y peinarla, como cada comienzo de curso. Al menos eso lo conseguí, luego volví a la cama a morirme del asco hasta que pensé que era una hora prudente para decirle a Enrique, mi oncólogo, lo que pasaba. Volvimos a Fundaleu y eso quedó solucionado. Pero el asco seguía conmigo y no era capaz de comer. Esa no es buena señal, no me lo puedo permitir. Me acordé de la enfermera que me atendió y me aconsejó comer pequeñas cantidades y de forma seguida de purés o fruta o sopa. Eso fue lo que intente hacer y lo que finalmente hice.
El jueves estuve realmente mal, ayer ya un poco mejor aunque sumamente cansada. Hoy, aunque esa sensación de asco no se me fue del todo, empecé a comer por hambre y no por cojones. Poco, pero por hambre.
Bien. Vamos. Seguimos para adelante.
Sé que se presenta otra semana intensa. Sé que tampoco será fácil. Todo es cuesta arriba y se me hace un mundo.
Respiro hondo y tomo impulso.
Vamos. 
Como llevo en mis pulseras, prohibido rendirse.


Vamos 💙 

domingo, 10 de septiembre de 2017

Lloro, luego lucho

Noa tiene 10 años y hace unas semanas que sabe todo. Mañana empezaría 6to de primaria en nuestro pequeño lugar en el mundo al que tanto echo de menos. No hay puesta a punto de uniformes ni habrá foto de primer día de clase. Al menos mañana. 

Hoy me permití venirme abajo. No soy un robot a que le tienen que arreglar la maquinaria. Soy una mujer, esposa y madre a la que le pesa más estos daños colaterales de su enfermedad que la propia enfermedad. Seguramente porque en el fondo de mi alma sé y estoy segura que de esto no me voy a morir. 

Pronto empieza el camino a recorrer. Mi vida está en manos de Francisco, mi médico especialista, y de Enrique, mi oncólogo. Pero hoy toca agradecer a una persona que, a pesar que hace tiempo mucho tiempo no veo, me hizo creer en aquello de "cosecharás tu siembra" . Gracias Facundo por tus hechos pero también por tus palabras.

Hay días mejores y hay momentos de mierda llenos de rabia, de dolor, de ira... De preguntas sin respuestas. Pero esta semana empieza una nueva etapa. Si, hoy me permití llorar pero mañana, de eso estoy segura, volverá a salir el sol.


Gracias a todos de todo corazón. Vuestro cariño me hace más fuerte.

VAMOS 💙


viernes, 8 de septiembre de 2017

La teta y la mancha.

Nuestra hija se llama Noa y tiene 10 años. A mediados de julio de noche mientras dormía me dió un codazo en la teta izquierda. Bendito codazo. A partir de entonces comencé a prestar más atención... El dolor cesaba pero la molestia perduraba, como si de repente tuviera una teta de silicona... Menuda hostia me dió esta nena pensaba... Ilusa yo, la que me estaba pegando una hostia era la vida...
Días después vinimos de vacaciones a Buenos Aires para estar con la familia y mientras yo creía que lo de la teta iba a mejor un día descubrí que me había salido una mancha roja tipo una erupción. Fue ese el momento en el que supe que algo no estaba bien... 
Primero hablé con mi primo dermatólogo que vive en España y me  aconsejó que hiciera una eco. Luego hablé con Sarita, mi cuñada y con Salva, mi marido. Esa misma mañana vimos a una ginecóloga y al día siguiente fue la primera eco. Cuando vi la cara del chaval que me hacia la eco supe inmediatamente que las cosas no iban bien. Directamente me aconsejó una biopsia y ahí fue cuando el mundo se nos vino encima.
De la mano de Salva, siempre de su mano, no hacia falta decir nada. Fuimos derecho a casa de Carlos, mi hermano. Los cuatro estábamos desencajados, pero pudimos tener un minuto para formar un gabinete de crisis y tomar decisiones. La primera decisión fue pedir ayuda y así llegamos a mi primer Ángel de la guarda: Francisco Santillán.
Generalmente, todas las mujeres vamos solas a los médicos de mujeres, pero yo me llevé a mis mejores escuderos: mi marido y mi hermano.
Luego de la charla inicial con el médico y de su primera exploración no hizo falta hablar mucho. Se lo dije yo, por echarle una mano. Las malas noticias son eso, malas... Por eso mi comentario fue: la cosa pinta mal, no? Francisco asintió. Los tres hombres y yo callamos. Nos miramos. Después de unos segundos comenzaron las preguntas pero su diagnóstico primitivo en base a lo palpado, visto y oído fue directo y preciso. Carlos y Salva callaban, yo preguntaba sin parar y Francisco siempre siendo franco y sincero me hablaba de quimio, de operación... Y yo solo pensé "dios mio, si yo tengo una vida con mi marido y mi hija a 12000 km.... Y tengo que volver en 20 días..." Pobre de mí... Sentí el impacto de la verdad en mi pecho y en mi alma.
Puse mi vida en manos de Francisco, le dí un abrazo y nos fuimos los tres. Abatidos y rotos por dentro. Llegamos a casa y un nuevo gabinete de crisis. Nos permitimos llorar lo justo para que Noa no se diera cuenta de nada. Esta ya no era la historia de La teta y la mancha, era Cáncer de Mama. 

Este blog será mi catarsis y mi forma de responder y canalizar todas las infinitas muestras de cariño y de ánimo. Espero que sea de ayuda no solo para mí, sino para "espabilar" y concienciar a muchas mujeres que quizás como yo, lleven una bomba de relojería en su interior a punto de explotar y no lo sepan.
Si, tengo Cáncer pero ya no tengo miedo. Vuestro cariño me hace más fuerte.
Vamos! 😉